|
El 11 de Septiembre tras reunirse con sus cancerberos y tiranos archiparasitarios y sanguinarios alias sus cardenales, el pontífice de la supercherías y la hechicería todo lo que se sintetiza en la sola y concluyente expresión BRUJERIA, católica, apostólica, romana cristiana y vaticana, que es la rata Ratzinger alias Benedicto XVI, quiso hipócritamente como un inmundo farsante o farandurelo fingir no compartir el desenfreno concupiscente y de ambiciones desbordadas de crápulas como es, el alias cardenal ladrón concupiscente, sibarita y lujurioso Nicolás de Jesús Hidelbrando Borgia López Rodríguez, y en un acto de fingimiento o simulación igual que por dinero una prostituta finge amor y más, fingió criticar, que hay muchos dentro de este negocio que trabajan para si mismos y no para el negocio en su conjunto.
Esas expresiones ambivalentes de cínico y rufian de Benedicto XVI, no deben engañar a nadie pensando, que en verdad estaría amonestando a un ladrón inescrupuloso y depravado como lo es, el alias cardenal del patio, Nicolás de Jesús Hidelbrando Borgia López Rodríguez, pues eso que finge denunciar la rata Ratzinger es, exactamente lo que siempre han hecho esos canallas vividores y verdugos de los pueblos, que son todos y cada uno de los sacerdotes católicos y de cualquier secta cristiana. Lo único a tomar en cuenta es, que dentro de la escala de la rufianearía y la vaganbuderia, de las estafas y los engaños, mientras mas elevados sea el cargo, la denominación como las funciones, mayor nivel tiene dentro de esas calidades aborrecibles y propias de los antisociales.
Lo que no implica que el siempre cura de fiar y de parroquia no sea un gran rufian que solo está a la espera de la oportunidad para destacarse.
Mientras tanto, daña, corroe y actúan desde abajo como todo un consumado pillo de baja monta, pero pillos, pillos, al fin y al cabo.
 |